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Ser madre

Maternidad sobrepasada

Hoy es uno de esos días. Has estado más de una hora de rabieta. Llorando. Chillando, con la voz tan ronca como un cantante de Death Metal. Me has dado patadas y manotazos, con la rabia de la ira que no sabes controlar. Me has llamado a gritos para rechazarme en cuanto me tenías al lado, me has pedido que te ayude a desvestirte para ponerte a llorar porque querías hacerlo tú. Y cada vez que parecía que te calmabas yo hacía algo nimio que te hacía reverdecer.

Foto de Violeta Rodríguez
Foto de Violeta Rodríguez


Hoy es uno de esos días en los que la maternidad me sobrepasa y no puedo dar más de mí. No sé hacerlo. He puesto en práctica todo lo que he oído, leído o lo que se me ha ocurrido: te he acompañado, he tratado de contenerte (muy difícil con tu continuo forcejeo), he contado hasta dos mil para no gritar, te he hablado bajito, te he acunado, me he tirado al suelo para hablarte a tu altura, he estado quieta ofreciéndote mi mano… y nada ha valido. Te he dejado espacio, me he acercado… ha habido un momento en el que yo también quería llorar. Nadie te avisa de que ser madre es tan difícil. Cuando hablas con la gente, con la que no tiene hijos, alucina pensando que un pequeño de tres años pueda ponerte en jaque de esta forma. Hasta paralizarte. Hasta provocar un dolor de cabeza brutal de la tensión acumulada. Hasta pensar en la bofetada a tiempo que tanto aborreces. Hasta cuestionarte tu forma completa de criar.

Reconozco tanto de mí en tu carácter, hijo, que a veces me asusta, porque si sigues siendo tan como yo sé lo que viene después… y sé por lo que puedes llegar a pasar. He estado allí antes. En los momentos de frustración por cosas materiales que no podía tener. En los momentos de frustración por la incomprensión del entorno con la sensibilidad de la niña de ojos grandes tras las gafas que se veía sobrepasada por las lágrimas, igual que hoy por la maternidad. En los recuerdos de no ser la graciosa, solo la llorona, a la que había que tratar con sumo cuidado por sus reacciones.

No sé cómo ayudarte y eso me agobia muchísimo. No sé cómo ayudarte a gestionar tus emociones y tampoco sé cómo dejar de contagiarme de ellas. Te escribo estas palabras con el estómago encogido y el corazón agotado. Con las manos cansadas de no poder enjugar tus lágrimas. Con el ánimo empañado por tu cara de angustia. Hoy, por un rato, he querido volver a tener veinte años. Poder coger la puerta de casa sin pensar, sonreír a la vida sin ninguna preocupación. Pero… aquí estoy con mis casi treinta y ocho a cuestas y un hijo precioso al que acompañar en el camino. Y no me queda más que aprender al mismo tiempo que lo haces tú y esperar que ninguno de los dos sufra de más por el camino.

Ha sido una tarde larga… más que larga eterna. Ahora me queda un rato de mirarme para adentro… de buscar mi propia voz, la que ahora se encuentra escondida entre ese millón de voces que me hacen dudar de lo que sé que debe de ser. Que le den a la disciplina. A mí me gusta más reflejar mi mirada en tus aún más enormes ojos azules y abrazarte fuerte. Si me dejas.

Por Leticia

Mujer, madre y escritora.

28 respuestas a «Maternidad sobrepasada»

Mucho ánimo y a descansar guapa. ¡Mañana será otro dia!. Muchos besos, lo haces muy bien y eres una mamá estupenda, no tengo duda.

Te contaría (por hacerte partícipe de «mi mundo») que todo eso que cuentas es nuestro día a día de manera cíclica (ahora estamos en temporada de descanso gracias a Dios) por lo que me reconozco en cada uno de las angustias que cuentas, el nudo en el estómago, la lágrima que asoma, la cabeza en explosión de manera inminente… y las ganas de salir corriendo sin mirar atrás hacia los lejanos 20 años.. y un día, y otro, y otro.. Hecha a la mezcla también la pena, la duda, la ira, la culpabilidad..
En fín de momento disfrutaré del «valle».

Que chicos estos y que mamis estas….mira que difil para nosotras con más de 35 años intentando aclarar sentimientos y ellos con 3 sólo un peldaño más abajo…casi nos alcanzan

Me veo reflejada en tu relato. Mi hija es igual. 3 años y un carácter de narices y con unos ojos azules tan preciosos q después de tener su rabieta me dice mama ya está y no puedo más que abrazarla y echarme a llorar. Yo tengo 43 años y tres hijos.

Cada niño es un mundo y cada maternidad diferente, creo que la experiencia cuenta para otras partes no para afrontar los malos ratos sentimentales con los hijos. Mucho ánimo, ya sabes que no estás sola. Un abrazote.

Animo, todo pasa. Yo he tenidos muchos días así, y me he sentido como tú, leyendo todo lo q podía sobre las rabietas, etc. Y probando todo lo que leía, mi hija si me ha visto llorar de impotencia y de frustración, y cuando se le ha pasado y vuelve a ser la niña adorable y cariñosa que es, hablamos de cómo nos sentimos. cuando tenía dos añitos, no llegaba a comprender, pero según fue creciendo fue entendiendo, ahora que tiene cuatro ,y de vez en cuando tiene rabietas pero ahora duran 5 minutos porq enseguida me busca para hablar de cómo se siente. Yo creo q no es malo q nos vean llorar y que sepan cómo nos sentimos, con tres años mi hija me abrazaba y consolaba cuando me veía triste cuando se murio mi madre, su adorada abuela. Pasamos por el duelo las dos juntas.
Es un tema complicadillo, y si como yo, el padre de la criatura pasa 7 meses al año fuera, estás sola puede llegar a ser muy abrumador y a sobrepasarte. En mi caso yo sí le contaba a alguien como se ponía la niña me miraban con cara rara, porq esas rabietas solo las tenía conmigo era como el doctor jekyl y mr hyde

Ay, si es que encima estando sola todo es peor. Te mando un abrazo inmenso. Me ha parecido muy tierno que hayáis pasado el duelo juntas… ¿qué mejor soporte?

A veces nos desesperamos pero en el fondo nos vemos reflejadas en tantas cosas ….. Queremos ponérselo fácil, que todo vaya como la seda… Pero eso no siempre es posible. Yo voy, vengo, me desespero… Incluso lloro. Pero sé que luego vendrán abrazos, risas y confidencias… Animo!!!!

Mucho ánimo bonita. Me he sentido exactamente como tú muchos días, demasiados… Has puesto palabras a lo que pienso en muchos momentos. Solo puedo mandarte un abrazo enorme y mucho ánimo porque no es consuelo pero al final… vale la pena pensar que esto también pasará.
Beso enorme.

Madre mía lo que me espera..soy mami primeriza y mi peque tiene 5 meses…he tenido algunos dias malos de pensar que todo esto me sobrepasa pero cuando la miro se me olvida, esto es difícil, más de lo que pensaba pero no lo cambio por nada 🙂

Sienta muy bien leer experiencias de otras mamis. Me gusta tu blog 😉

No te asustes, que cada una lo vivimos con el tamiz de nuestra sensibilidad y nuestras experiencias, no siempre va a ser tan tremendo. Seguro que se te sigue olvidando cuadno la mires. Muchas gracias por pasarte y por dejarme un comentario tan bonito. Un abrazo.

Nadie mejor que tú conoce a tu hijo y nadie mejor que tú sabe entenderle, aunque a veces nos cueste y el aprendizaje sea largo. La maternidad no es fácil, y el que diga lo contrario, miente. Mucho ánimo porque cada etapa tiene su parte dificil (y su parte bonita tambien). Te lo dice una mamá de un cachorro de 2 años con rabietas diarias.

He llorado al leerte, por verme reflejada en tu frustración y he llorado por no saber gestionar la mia, en las rabietas de mi hijo o en su falta de sueño nocturno…que es lo que peor llevo. Pero sobre todo he llorado por todo lo que estoy aprendiendo de este corazón tan puro que llegó a mi vida hace dos años. Todo lo que el me está enseñando de mi misma…..He llorado por todas las veces que no se estar a su lado….cuanto tengo que aprender hijo…..

Hola! ya estamos en el 2018 y espero que esas rabietas de tu hijo hallan sido superadas … te lei y me siento totalmente identificada , me corrieron las lagrimas …espero superarlo , un abrazo.

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