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Ser madre

El Miedo

Algo que me trajo la maternidad, el miedo. Desde que ví la raya rosa en el test de embarazo de farmacia. Miedo a que no esté bien, a que su corazoncito no funcione como debiera o a que no tenga todos los deditos. Miedo que no dejo que me atenace, pero que me acompaña en cada visita al ginecólogo. Miedo que se acentúa en esa primera noche en el hospital, tan horrenda, en la que tanto frío paso porque, aunque doy a luz en un privado, apagan la calefacción por la noche. Miedo arcaico, común, pero no por ello menos agobiante, de pasarme la noche tratando de escuchar cada respiración. Me acerco despacio: inspiración, espiración, lenta letanía que me esfuerzo por oír. Si no lo consigo pongo el dedo bajo su naricilla para notar su leve hálito. Si aún así no lo consigo, le agito el pie o el cuerpecillo para que proteste un poco y sienta que sigue vivo. Miedo por la vida que es tan frágil, al frío o al calor, a la enfermedad, a los golpes, al hambre. Miedo de querer volver a meterte dentro de mí y protegerte de cualquier cosa que pueda sucederte. Miedo a no estar. Miedo a fallarte. Simplemente miedo.

Por Leticia

Mujer, madre y escritora.

10 respuestas a «El Miedo»

Y ese miedo es cuestión de instinto, puro y duro, de supervivencia para ambos.
Ese miedo jamás te abandonará, vino para quedarse… Pero sabrás mantenerlo a raya, callarle cuando te impida avanzar.
Hace falta el miedo para recordar que estamos vivos, miedos que ir superando para avanzar.
Miedo como señal de que vas en buen camino.
Te acompaño, si me dejas… A tu lado

Uyuy que identificada me siento…yo también he tenido miedo y con Ulises a pesar de ser el segundo he tenido aún mas que con Athenea no se el porque si porque fue prematuro ni idea…
Creo que como dice Carol es puro instinto.muakss preciosa

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