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La Maternidad de la A a la Z

La maternidad de la A a la Z: con L de Luz

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Luz, no la del sol ni la artificial, no de leds ni de bombillas incandescentes, ni siquiera de velas, no, no es esa luz. Es mucho más cálida, a pesar del frío azul, porque eso dicen los que estudian los colores que el azul es un color frío. No hay color que más cálido me parezca que su azul, el que ilumina mis mañanas los fines de semana, el que permanece en mi mente cuando nos separamos, el que me recuerda el sentido de mi vida.

Mi hijo nació en una fría y lluviosa semana de enero con unos enormes ojos azules que todo el mundo predecía que cambiarían en pocos meses. Hemos pasado el año y nos siguen acompañando. La luz que desprende su mirada es muy especial, imagino que como la de cada bebé que llega a una familia, pero si además la une a su ya no tan desdentada sonrisa el mundo sufre un cataclismo y explota de belleza y color.

Pero no sólo es la luz que irradia, es la luz que me ha descubierto, porque cuando me quedo colgada de su índice señalando cosas cada una de ellas tiene un brillo nuevo, preguntándome qué será lo que la ha hecho especial para él. A veces incluso consigo anticiparme y giro la cabeza a tiempo para ver su reacción, esa carcajada que parece estar siempre a punto de desbordarse por la comisura de sus labios.

Luz hasta en las horas más oscuras, las del insomnio o la preocupación, cuando le miro fijo intentando averiguar si está mejor o peor, si se dormirá pronto o nos va a durar el duermevela. Luz cuando nos reflejamos el uno en el otro, caritas siamesas con 34 años de distancia. Luz de él en mí, pero, sobre todo, de mí en él, optimismo desbordante desatado por 45 cms de personita que llegó al mundo en invierno.

LUZ, siempre su luz.

Esos absolutamente increíbles ojos
Esos absolutamente increíbles ojos

Pd. Gracias Vir por la inspiración.

Por Leticia

Mujer, madre y escritora.

18 respuestas a «La maternidad de la A a la Z: con L de Luz»

Dios mío de mi vida… Esos ojos lo dicen todo. Si mi suricata los viera, diría de ellos que «son un mar»… Lo dice de los míos y ni a la altura del betún les llegan…
Una vez más, me has emocionado. Dibujas con las palabras.
Un abrazo querida Let!

Otra vez. Me has hecho llorar otra vez. ESTO es lo que me anima a seguir leyendo blogs. Sentimiento puro y amor sincero. Qué texto, Let, qué maravilla… Que sepas que me lo guardo, quiero releerlo muchas veces…
Eres inmensa. Suerte de esos ojos que te miran… Suerte él de los tuyos también.
Te adoro

Y tú me has hecho llorar a mí. Gracias de nuevo, porque el aliento anima a seguir escribiendo y el ánimo diario a seguir viviendo. Gracias por seguir compartiendo conmigo. Un besote

Yo te digo una frase sin importancia y tu… haces poesía!!! No me tienes que dar las gracias!
No hay nada más bonito y sincero que los ojos y la sonrisa de los niños. Y deberíamos aprender a mirar las cosas como lo hacen ellos. Deteniéndonos, maravillándonos y aprendiendo cosas como por primera vez…
Y además en este caso esos ojazos son para perderte en ellos! Disfrútalos, disfrútale, aunque a veces tenga que ser en la distancia, cuando estés de bajón mira sus ojos y sonríe!
Un abrazo. Muacks!!!

Mi querida Vir, cómo puedes decir que es una frase sin importancia? Es LA FRASE. Gracias porque me inspiráis cada día con cada uno de vuestros actos y palabras. Un gusto que pases por aquí. Un besote

Y yo preciosa, porque, como dices en tu entrada, nos enriquecemos cada día el uno al otro y eso es lo más grande de esta maternidad que compartimos. Muchas gracias por pasarte, yo tengo pendiente comentarte. Un besote

Muchas gracias Paula! Sin duda ellos son el faro, ya no sé cómo vivía sin mi hijo… (bueno, a lo mejor sí que me acuerdo un poquito)
Gracias por pasarte y comentar. Un abrazo

Que esos ojazos te acompañen siempre, son la luz de la vida que ha comenzado y que da sentido a tu felicidad…
Como me gustaria que vieses las 3 bellezas que me acompañan tambien con ojazos azules.
Me encanta como escribes nena.

Preciosa Lai, seguro que tus bellezas son más que bellezas, no me cabe ninguna duda. Gracias por pasarte, por comentar, por aliento y las palabras bonitas. Un beso fuerte

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