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Ser madre

Y no me acostumbro

Que no me acostumbro, que no, a dejarte llorando en la guarde mientras me echas los brazos. Esos ojos tan grandes se alargan, se hacen muy pequeños, y se desbordan en lágrimas desesperadas, abriendo y cerrando las manos, partiéndome el alma.

No me vale que enseguida se te pase, que sé que al poco de cerrar la puerta estarás jugando, que te habrás olvidado de que hoy te llevó mamá, no me vale. No tolero ni un segundo de esa angustia dibujada en tu rostro, no aguanto tu sufrimiento por parcial que sea, por poco que dure. No hay consuelo. Para ninguno.

Yo me voy a la oficina buscando una excusa para permitirme sentir como siento, porque hoy es pronto y no sería «lícito» quedarme contigo en casa. Y pienso en secreto que prefiero mil veces que te lleve papá a que sintamos este  dolor cada mañana. Y los días de médico, de revisión normal, que podrían ser una alegría, se han convertido en un arma de doble filo porque es verdad que estamos más tiempo juntos, pero nos cuesta más despegarnos. Y me convenzo cada vez de que la «angustia por separación» no es algo que sólo tú padezcas, que tu mamá llora por dentro para hacerse la fuerte y que tú no sufras más.

Que no, que no me acostumbro.

Por Leticia

Mujer, madre y escritora.

18 respuestas a «Y no me acostumbro»

Carmen, la separación es tan dolorosa como la amputación de un miembro. Pensé que según creciera se me pasaría, pero lo cierto es que cuando era pequeñito me dolía sólo a mí, ahora os duele a los dos.
Muchas gracias por pasarte y por dejar tu huella. Un abrazo.

Pues no anticipes mamá feliz. Disfruta la inmensa suerte de poder compartir vuestro tiempo, que ya sufrirás (o no, ojalá que no) cuando llegue el momento. Las mamás estamos hechas de otra pasta y podemos con todo.
Un beso.

Yo no me acostumbro a dejar a mi niño durmiendo a pierna suelta cuando me voy a currar, jejeje. Ahora en serio, normal que no te acostumbres, es una putada con todas las letras, y como ya he comentado en alguna ocasión, el «la vida es así» y «a todos les pasa lo mismo» no consuela, ya sabes lo que dice la Gordi, mal de muchos consuelo de tontos…

Como somos muchos deberíamos hacer algo para cambiarlo. Desde luego, esto no es Francia, pero si no luchamos nosotros, nadie lo hará. No estoy llamando a la desobediencia civil, pero tanta masa puteada me cabrea. Un beso, incondicional.

Yo no me acostumbro tampoco, me resigno… Y te entiendo perfectamente, lo sabes!
Yo también prefería que la llevase papá… Ojos que no ven…
Me encanta estar con mi niña más del tiempo reglamentario (fines de semana), pero luego me cuesta darme de bruces con la realidad…
Y eso que soy afortunada que disfruto también un ratito cada tarde. Pero nunca es suficiente.
Como bien explicas, armas de doble filo…
Pero tenemos que intentar pensar, aunque sea difícil, en lo que disfrutamos esos momentos. Que nos quiten lo bailao!!!
Un super abrazo

Ay, maldita resignación cristiana, cuánto daño…Esta mañana se ha marchado echándome los brazos y llorando a pulmón abierto desde los de su padre, así que ya ni ese consuelo me queda.
Sigamos disfrutando… al menos tenemos eso. Un besote. Gracias por venir.

Me ha encantado el post y sé que yo tampoco me acostumbraría a dejar a mi peque en la guarde, sé que las dos terminaríamos llorando…

Un abrazo y mucho ánimo!

Lo peor de todo es que el dolor no se diluye en el tiempo, cambia. Antes dolía por unas cosas, ahora por otras, pero el caso es que duele. Injustamente duele. Un abrazo.

Tu caso me pone frenética cada vez que lo recuerdo, ¡manda narices! Aplica muy bien lo de «no hay mal que por bien no venga» pero es todo tan injusto que no se me ocurre qué decir. Bueno, sí, que denuncies. Por ti y por todas. Un abrazo y gracias por venir.

Solo de pensar en ello se me parte el corazón. Yo podré estar mi mini moni hasta los 9 meses, es el tiempo que me dejan en el trabajo. Actualmente me llevo a mini moni al trabajo y no quiero que llegue ese fatidico día en que tenga que dajarla en la guardaría, y con 9 meses. Esta claro que aún no se como se lo tomará ella, pero yo desde luego no me va a gustar nada. No se estar separada de ella.
Ains… Y aunque de momento no tengo que vivir dicha experiencia, entiendo perfectamente tu sentimiento y malestar, nunca nos haremos a ello.
Te doy mucho ánimo.

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