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Ser madre

5 cosas que pueden complicar tu lactancia

Cuando llegas a la maternidad hay algo que debería ser muy natural y fácil, pero en muchas ocasiones no lo es: dar el pecho. Uno de los factores que lo complica es la pérdida de la tribu, de la vida en comunidad de verdad, la de compartir espacio y experiencias. De esta manera es posible que el primer bebé que veas mamar de cerca sea el tuyo y que te pase como a mí: que no tengas ni idea de por dónde empezar y todo se te haga un mundo.

Si estás a punto de dar a luz o en los primeros momentos de tu lactancia, quizá te interese saber cinco cosas que pueden complicar tu lactancia.

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Piel con piel

la estampa del bebé en el cuco es tan común que la tenemos instalada en el ADN, pero la realidad es que el mejor sitio para él es con su mamá. Uno de los aspectos importantes para establecer una lactancia exitosa es hacer mucho piel con piel, ya que los bebés nacen con los reflejos de succión y búsqueda muy desarrollados y será la forma de aprovecharlos.

Las visitas

Es posible que estés en un momento complicado tras dar a luz, con las hormonas alteradas, e incluso puede que te encuentres mal con las molestias del postparto. Además, la lactancia supone mostrar una parte de tu anatomía que probablemete hasta ese momento para ti solo tenía un significado sexual: los pechos. Con este panorama estar recibiendo visitas cada poco rato o tener la habitación llena de gente quizá no te ayude en nada. Por otro lado, ya se sabe que los bebés tienen un imán que hace que den ganas de cogerles en brazos y, como te he comentado en el punto anterior, el mejor sitio para él es contigo. Las visitas deben ser cortas y anunciadas, ya que la tranquilidad es tu aliada.

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El chupete

Los bebés succionan de una forma diferente el chupete o el pezón de mamá. Por tanto, si a un bebé que toma pecho se le da chupete antes de que la lactancia esté plenamente instaurada es posible que no se llegue a establecer jamás por la confusión que se le crea. Laura Villanueva, IBCLC, señala en este artículo en Maternidad Continuum que si un bebé de pecho necesita calmar su reflejo de succión lo mejor es ponerlo al pecho, ya que con el chupete podríamos estar creándole una dependencia.

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¿Cuándo le toca?

El pecho se da a demanda, nada de cada tres horas, ni cada cuatro, ni cada dos, así que nunca podrás responder a esa pregunta. Le tocará cuando él quiera mamar. Es importante que recuerdes que cuanto más succione tu bebé, más leche producirás por lo que es importante que no intentes alargar las tomas. Primero, porque si estás atenta a las señales tempranas del bebé a ambos os resultará más fácil el momento del agarre; segundo, porque si lo haces por la noche te estás perdiendo el pico de prolactina que te ayudará a producir más.

Sin horarios

Uno de los mitos más extendidos sobre lactancia es que el bebé debe de tomar 10 minutos de cada pecho. Nada más lejos de la realidad. Tal como nos explicó la matrona en las clases de preparación al parto, la leche va cambiando a lo largo de la toma, siendo más ligera, como un caldito, al principio y más densa al final, como si llegáramos al filete con patatas. Por eso es importante respetar al bebé y que sea él quien marque el fin de la toma. ¡Ojo! es posible que tu pequeño sólo quiera tomar de un pecho o puede que quiera tomar de los dos, estáte pendiente de él.

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Por último me gustaría recordarte que eres un mamífero y vienes equipada con todo lo necesario para poder alimentar a tu hijo. Los casos en los que es imposible existen, pero son muy raros, así que si tienes problemas acude a tu matrona o busca una IBCLC o Asesora de Lactancia. Y recuerda que puedes acudir a las reuniones de grupos como  La Liga de la Leche o Multilacta, en los que no sólo encontrarás asesoras sino a otras mamás que te ayudarán con sus experiencias.

Imágenes: Pixabay

4 respuestas a «5 cosas que pueden complicar tu lactancia»

Ay! la falta de tribu!… para mí este es el mayor problema para la lactancia, sin lugar a dudas. Algo tan natural, que nos viene de serie, que nos ha permitido llegar como especie hasta aquí, que ha estado presente en la sociedad sin tabúes durante siglos, que es un lujazo que las mujeres podemos experimentar (ser capaces de alimentar con nuestro cuerpo a nuestro hijo sin que necesite nada más… ¡guau!), y resulta que hoy en día las mujeres necesitan contactar con desconocidas que se reunen en un local de vez en cuando para sentirse apoyadas… Ojo! que soy una firme defensora de los grupos de lactancia, en preparación al parto recomendaba a todas las mujeres que buscaran 2 o 3 y acudieran a alguna reunión de cada uno, ya desde el embarazo para ver cuál les daba mejor feeling y para ir compartiendo conocimientos. Pero pensémoslo friamente. Imaginas a nuestras antepasadas buscando en estos grupos su único apoyo? qué triste que hayamos perdido esto! Los grupos de crianza (más que de lactancia, porque siempre digo que se aprenden cosas más allá de la teta: porteo, sueño, estimulación temprana, etc) deberían existir siempre como opción complementaria, pero es muy triste que algunas mujeres sólo encuentren apoyo ahí. Por no hablar ya de las que tienen que ir solas porque el papá piensa que eso no va con ellos 🙁
Y los horarios… me-ma-tan. Pero es que esto sigue estando además taaan extendido entre los profesionales… ¡qué cruz!

Pues sí que es una tristeza, sí. Yo ni a eso fui, solo a las clases de preparación al parto, tan sola me sentía… Y si no hubiera sido por las redes sociales hubiera tirado la toalla. Cada vez que dudaba con algo, preguntaba en Twitter a las asesoras y allí que me ayudaban. Fíjate que así hice mi tribu. Yo aún no tenía blog ni nada, aunque me acompañaba el runrún. Y mira si es curiosa la vida que una de las mujeres que más me ayudó, Pilar Martínez, ahora es compañera mía en Mujeres y Madres Magazine.
Creo que en esa lucha por la igualdad en algún momento perdimos el norte y cogimos lo peor de la competitividad masculina. Y nos olvidamos de ser mujeres. Cuando se nos olvida eso, hacemos una piña fantástica, capaz de lo mejor, pero nos falta tiempo para perserverar en ello. Un beso.

Yo estoy em el hospital. Acaba de nacer mi tercer bebe y tengo claro que quiero darle el pecho. Pues a la chica de la habitacion de al lado la mitad de las visitas le han aconsejado los biberones. Incluyendo el marido que cada vez que la nena llora se lo dice e incluso cuando llora la mia oigo… Si le diera un biberon seguro que se le pasaba

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