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Ser mujer

Previsiones

Naces mujer y por ende se te supone la capacidad de gestar, alumbrar y alimentar a una criatura de tu especie, es lo lógico, y con la llegada a la pubertad y el primer sangrado menstrual la suposición se transforma en certeza. De la mano de las primeras relaciones sexuales aparecen los medios para no quedarse embarazada: los condones, luego las pastillas, anillos o Dius (casi siempre cuando la pareja ya es estable). Múltiples opciones para no convertirte en madre, porque no ha llegado el momento, que ser madre es algo que se planea, con calma: primero has de acabar tus estudios, después encontrar un trabajo estable, puede que pasar por el altar (aunque no sea necesario) y mientras vas cumpliendo hitos tu historia de pareja se acaba y te pones en los treinta casi volviendo a empezar.

Mi maternidad llegó casi a los treinta y cinco. Sin tener ni idea de cómo era un embarazo, con el miedo de qué pasaría con mi situación laboral, con las ganas locas de vivir un parto natural. Hasta la semana 38 trabajando, no me dio para disfrutar mucho. Recuerdo cómo hablaba con mi hijo para decirle que no se me clavara en las costillas, en esa zona en la que se unen ambas con el esternón, porque Ojazos pasó casi todo el embarazo sentado, con su cabeza justo bajo la mía. Cuando el parto llegó nada fue como yo hubiera querido, pero decidí aprender más para que en el próximo no me volviera a pasar. Aprendí de lactancia, por ejemplo, porque las primeras semanas fueron un suplicio. Leí cada blog que cayó en mis ojos, atesorando información para el futuro.

Recién parida y feliz
Recién parida y feliz

Y los días pasaron y un año después del nacimiento de Ojazos volvió el período, la celebración de la vida, ya podía buscar un segundo hijo. Pero, claro, hay cosas para las que hay que tener cierta previsión. No podía tener un hijo así como así, menos con un primero en casa. ¿Y si no nos llegaba el dinero? Porque ojo con el gasto de la guardería… ¿Iba a pasar otra vez por todo el estrés de la reincorporación al trabajo? Buf, no me veía capaz. Y mientras mi marido y yo le dábamos vueltas a sí sería el momento adecuado o no, mi regla volvió a tener  intervalos extraños, desapareciendo algún mes. En enero del año pasado fui al ginecólogo, comencé las pruebas pero nunca volví. Ya sabéis todo lo que me pasó, así que hasta que, a finales de 2015, la regla volvió a desaparecer, no le di importancia.

En enero de este año cerré cita con una ginecóloga nueva, más cerca de casa y sin problemas de horarios al estar desempleada. Le conté lo de mis periodos sin periodo, que estábamos pensando tener un segundo hijo y me prescibió un análisis de sangre con perfil hormonal. Antes de tener a Ojazos yo ya había pasado por unos que habían arrojado un nivel de FSH demasiado alto  pero como después pude ser madre no le di mayor importancia. Total ya lo había sido una vez ¿por qué no podría volver a ocurrir? Porque ahora tengo cuatro años más. Así que cuando estos análisis también dieron un nivel alto de FSH la ginecóloga me mandó otros: los de la hormona antimulleriana, que indica la reserva ovárica de la que dispone la mujer. Cuando la semana pasada recogí los resultados comencé a escribir esta entrada, porque no hace falta ser muy avispada para ver, con la tabla comparativa delante, que si el valor es menor de 1 estás jodida. Mi ginecóloga me ha dicho que es bastante improbable que vuelva a quedarme embarazada sin pasar por un tratamiento de fertilidad, y que, con mi reserva ovárica, lo más probable es que me planteen la ovodonación. Así que en esta senda de toma de decisiones que he emprendido, tras haberlo hablado con mi marido, hemos decidido que no vamos a emprender un tratamiento de fertilidad. Si me quedo embarazada será fantástico, pero no vamos a emprender un proceso que ambos sabemos que nos desgastaría, amén de que tendríamos problemas para costearlo.

Foto de Violeta Rodríguez
Foto de Violeta Rodríguez

Esta es la vida que me ha tocado vivir. No os diré que no me apena que el camino que me ha traído hasta aquí haya sido este y no otro. Que no me entristece el no volver a experimentar la ilusión de la vida dentro de mí. El no poder poner en práctica todo lo aprendido. El vivir un embarazo en plenitud y un parto respetado. Pero tenemos que jugar con las cartas que tenemos. Si deseais tener un hijo dejar de pensar que el tiempo es eterno, porque no lo es. Tenedlo. Porque aunque nos sintamos jóvenes, dejamos de serlo. Es pura biología. Me llevo lo leído para acompañar a quien quiera tenerme en su camino. La maternidad sin tribu no es lo mismo.

Por Leticia

Mujer, madre y escritora.

27 respuestas a «Previsiones»

Te comprendo perfectamente,pero la esperanza es lo último que se pierde y si por favor,no esperéis,yo espere por el dinero, por el trabajo de mi marido,por el mío,por mil cosas y luego cuando quise,2 abortos,vacunas por el papiloma y así llegue a los 42 y no me dan muchas esperanzas,si volviera atrás, no me lo pensaría tanto

El miedo es libre y en vuestro caso mucho más. El otro día estuve charlando con Madre Reciente acerca de ti. Siempre que la veo o leo te recuerdo. Un beso fuerte. Algún día me gustaría sentarme contigo y que me contaras. <3

Sabes que te entiendo más de lo que imaginas y te acompaño.
Se lo que es que el instinto maternal llame incesablemente a tu puerta, se lo que son las ganas de plasmar todo lo aprendido a posteriori y se lo que es estar rodeada de gente en edad de tener hijos…
Así que si necesitas desahogo silbes! Además te voy a decir una sabia frase que mi marido me ha dicho hace poco…
«Antes que comernos la cabeza con lo que no llega vamos a disfrutar de lo que ya tenemos»
No es fácil, pero es lo más sabio, sin duda.
Te quiero!!! Un abrazo enorme! Muacks!

Pues eso mismo he pensado yo, amiga. Tengo una familia preciosa ya de por sí, ¿por qué olvidarme de ello? Hoy no ha sido un mal día después de todo. El malo ya sabes cuál fue. Te quiero muchísimo y te agradezco infinito tu apoyo. Bonita mía <3

No sabes cómo te entiendo. En mi caso no es tanto un «problema» fisiológico sino la edad, pero la realidad es que entre dudas de uno, dudas de otro, ahora no es el momento … Se pasó.

Durante muchos años cuando me preguntaban cuando tendría otro hijo respondía, ya se vera. Y cuando aseguraban «ya no tendrás otro no?» Yo respondía, y porque no? .

Hace un año ya que decidí que no. Que no voy a tener más. Ojo, que si me quedara, pues ahí estaría, pero entre mi edad y mi fisiología, pocas probabilidades, y las pocas las evito.

Así pues, ya pienso más en cuando sea abuela!

Bienvenida al club del hijo único!

jajajaja, no quiero yo pensar en abueleces… que como mi hijo se ponga a tener hijos cuando le tuve yo poco voy a disfrutarle. Como no dejo de repetir hoy, la vida hay que jugarla con las cartas que se tienen, aunque la mano sea mala. Un beso enorme y gracias por pasar.

Ainsss q me he emocionado … nosotros estamos aplazando, más de lo q queríamos inicialmente, el segundo. Pero la vida al final te cambia los planes.
Eres una valiente y tu entereza y aceptación de las circunstancias son admirables.
Ojalá la vida te cambie los planes hacia donde tu decidas.
Un abrazo

Carmen.-

Ay, gracias cielo. No creo que sea admirable, solo tengo dos opciones: amargarme o seguir caminando. Prefiero la segunda. Ni mi familia ni yo misma nos merecemos la primera. Sé que si no tuviera a Ojazos lo vería todo de diferente manera… pero le tengo, soy afortunada.
Un besote.

Si algo aprendí ayer es que es chungo no hacer daño incluso cuando tratas de dar consejos o ánimos en estos temas. Aquí estoy por si me necesitas, o si tienes ganas de hablar con alguien o lo que sea.
Se te quiere…

Sé que cuento contigo, por fortuna. Es un tema delicado y es difícil ponerse en la piel del otro, incluso cuando te dice que está bien. Tengo la suerte de tener una familia maravillosa por la que preocuparme, para qué darle vueltas a lo que no tengo. Un besazo, linda.

Vaya, Let 🙁 Yo fui de las primeras de mi grupo de amigas en tener hijos (con 31, tampoco es que haya sido teen mom precisamente) y mis amigas están ahora en el plan de «no tengo prisa». Como dices tú, al final tienes que jugar con las cartas que te tocan, y unas las eliges y otras no (y a veces como en el caso de elegir posponer la maternidad la eliges un poco a ciegas porque nadie informa a las no-madres de todas estas cosas que cuentas). En fin, yo también ando por aquí para lo que necesites y si ves que Ojazos necesita ayuda para hacer el mal ya sabes que estoy en el pueblo de al lado!

Un beso!

Ni de la reserva ovárica ni del triple screening, que me quedé picueta cuando vi el porcentaje de síndrome de down en mayores de 35 y cómo aumentaba exponencialmente con la edad de la madre (con Miguel me dijeron que lo único que me salvaba era que yo era más o menos joven, pero me dijeron que casi seguro era un 21)

Estás desatando a la activista que hay en mí, Patch. Nos tratan como pobrecitas enfermas a merced de los médicos que ellos sí que saben y nosotras no. ¿Por qué no nos informan? ¿Por qué nos venden la eterna juventud?

La verdad que temas de éstos deberían hablarse más y dar más charlas sobre ello.

Nos centramos en nuestras vidas, hipoteca, coches, viajes, trabajos, vida social,…pero no nos informamos ni nos dicen nada del efecto de esperar para una futura familia, quién quiera tenerla.
Y es importante, tengo amigas que ni siquiera tienen uno poe menopausia prematura, y no lo he vivido, pero las escucho sufrir.

Así que te mando mil besos y nada, aunque sea por las redes por aquí estamos para lo que necesites.

O en vivo y en directo si consigo coincidir en alguna ocasión. Muacs

Siento mucho que te hayas visto en esta circunstancia, Let. Creo que, dadas las circunstancias, has elegido la mejor de las opciones, disfrutar de la maravillosa familia que ya tienes. Es importante saber valorar lo que tenemos. De todas formas, nunca se sabe, a veces, cuando menos te lo esperas, recibes una sorpresa… no sería el primer caso. Ojalá te suceda a ti. Mucho ánimo y disfruta del tesoro que ya tienes con tu Ojazos. Un abrazo

Sí, era algo presente desde hace tiempo y como no llegaba ya me imaginaba algo así. Muchas gracias por tu ofrecimiento… seguimos teniendo pendiente un café, así que… Un besote.

Querida Let,

Te diré una cosa que he descubierto… La vida es grande. Mucho más de lo que podamos imaginar, si nos permitimos verlo.
He estado en un lugar parecido y también te digo que, a pesar de haber estudiado ciencias puras, creo más en los milagros que en los números.
😉

¡Un beso enorme!

La vida será grande, pero tu eres sabia…. y la magia está escondida en todos sitios, solo hay que saber mirar con los ojos adecuados.
Pase lo que pase estarás aquí para verlo, así que no hará falta ni que te lo cuente.

Un beso.

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