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Ser madre

Preocupación

Ayer no parecías tú. No quisiste el puré, ni casi las galletas, ni el pan… no querías nada, sólo mamá y sus brazos, encoger tu cuerpecito contra el mío y reconfortarte en mí, ¿dónde mejor? Tus ojitos acuosos nada bueno presagiaban, nada del zascandileo habitual, sólo pedías mimos.

A las cuatro de la mañana me ha despertado tu lloro. Al tomarte en brazos te he notado ardiendo y el termómetro ha servido para confirmar con número lo que el tacto ya me indicaba. Tras la medicina te he amamantado y acunado, vigilado con sonrisa preocupada y, acompansando los ritmos de nuestros corazones, te has quedado dormido, tranquilo, cogido de mi mano. No ha habido forma de separarte de mí. Cada vez que he intentado dejarte en la cuna, has protestado. Quiero que sepas que, en silencio, yo también lo hacía. Escuchando tus quejas me he dado una ducha acelerada para, después, correr a por ti, tu carita implorante mirándome entre lágrimas, tus bracitos alzados hacia mi cuello buscando mi consuelo.

Después han llegado los abuelos y, aunque te encanta estar con ellos, he tenido que engañarte para poder marcharme sin que lloraras. He llegado a la oficina triste, seria, mi cabeza se ha quedado allí contigo. He llamado a la abuela que me ha dicho que estabas bien, que no has tenido fiebre, pero que casi no has comido y me preocupo y me culpo y me siento mal por no estar a tu lado. Tú que comes gustoso, que disfrutas de cada bocado, casi no has comido. Y no estoy allí para amamantarte, sólo tienes algo de mi leche en el congelador, frío consuelo para ambos. Aunque sé que estás bien me da igual, porque yo no lo estoy. Y me rebelo aunque sé que no lleva a nada. Mi entorno me dice «Ey, acostúmbrate, es lo que hay, no sufras, no dejarás de hacerlo nunca si te lo sigues tomando así» pero no me da la gana. Quiero cambiarlo todo, pero, al final, no cambia nada, porque yo sola no puedo. No puedo.

Leo y escucho a diario a mucha gente que piensa y siente como yo, que echa de menos sus vidas. Llámense hijos, pareja, amigos o, simplemente, tiempo libre. Ojazos, quiero creer que entre todos conseguiremos el empuje para que las tan manidas ocho horas de esparcimiento sean reales.

Me desbordan las lágrimas.

Conciliación, qué gran palabra…

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#MedidasConciliación

#MedidasConciliación: Primeras propuestas

Hace unos días os proponía que me enviaséis vuestras propuestas en un intento de reactivar el debate sobre la conciliación familiar y laboral en España. Para querer conciliar no hace falta tener hijos, ni siquiera pareja, sólo tener trabajo y vida, así de sencillo, así que este tema debería movernos a todos.

Desde que ando metida en esto del 2.0, pero aún más desde que soy madre, me he dado cuenta del descontento general que vivimos una gran parte de los trabajadores en España. Horarios agotadores, con pausas eternas para comer y horas de salida inciertas constituyen un panorama desolador. Estoy segura de que somos nosotros quienes tenemos las ideas adecuadas para poder cambiarlo. Quizá a quien pueda hacerlo ni siquiera se le hayan ocurrido, así que vamos a ponerlas negro sobre blanco y arrojarlas al mundo. ¿Y si cambiamos algo?

Estas son las propuestas recibidas hasta el momento:

  1. Trabajo por objetivos no por horario que cumplir. Adiós a la política de calentar silla
  2. Teletrabajo y aprovechamiento de las nuevas tecnologías en el entorno profesional
  3. Flexibilidad horaria
  4. Medidas para todos los trabajadores, no sólo para aquellos que tienen hijos
  5. Ampliación de la baja maternal al menos a 6 meses (reales)
  6. Baja por maternidad igual para padres y madres (todos somos padres al fin y al cabo). Así, además, se evita que se penalice laboralmente a la mujer en edad fertil
  7. Posibilidad de hacer un descanso para la extracción de leche para aquellas madres que quieran continuar con la lactancia materna. Disponibilidad de un lugar limpio, aseado y agradable para realizar dicha extracción.
  8. Descuentos y desgravaciones para aquellos que realmente lo necesitan, no sólo en función del número de hijos

Estoy segura de que se os ocurren más cosas que son factibles. Enviadme vuestras ideas, estoy deseando leerlas. Os recuerdo el correo

estonoescomomelocontaron@outlook.es

CAMBIEMOS LAS COSAS, MOVAMOS EL MUNDO.

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#MedidasConciliación

Lanzando #medidasconciliación

Hace unas semanas, bajo la etiqueta #medidasconciliación, me propuse aglutinar aquellas mejoras que, cada una desde nuestro ámbito de trabajo, viéramos viables para conciliar todas las facetas de nuestra vida. No cuajó mucho, he de confesar, pero esta mañana el patio de vecinos, también conocido como Twitter, se nos revolucionaba un poco: otras idealistas buscando opciones de mejora. Hoy tenemos empuje, así que hoy lanzo esta entrada.

Desde que soy madre me veo ahogada por la realidad de la situación laboral española con horarios eternos y poca flexibilidad. Es una realidad que he plasmado en este blog y que he recogido en varios hilos tuiteros, en los que he podido comprobar que es algo que nos afecta a muchos, a demasiados.

Recogiendo el espíritu de Conciliación Real YA lanzamos la iniciativa #medidasconciliación. Se trata de recoger ideas para unirlas en un documento, articularlas de alguna forma y ver si las podemos mover. ¿Cómo? Ni idea, pero seguro que entre todos encontramos.

Espero vuestros correos en estonoescomomelocontaron@outlook.es. No hace falta que seais padres para conciliar, TODOS TENEMOS VIDA. Por favor, si sois tuiteros indicadme vuestro nick, que a veces poco tiene que ver con vuestros nombres reales. Y si tuiteais la iniciativa hacedlo, por favor, con la etiqueta #medidasconciliación, así será más fácil verlas todas.

 

¿Y SI CONSEGUIMOS ALGO GRANDE?